Lombrices intestinales en mascotas

Todas las mascotas tienen alguna vez en su vida lombrices intestinales o algún otro tipo de parásito intestinal. Muchos de ellos pueden afectar y enfermar otras especies, incluso al hombre.

A través de los huevos presentes en el excremento de los animales, los parásitos son diseminados. Dependiendo de las condiciones ambientales pueden permanecer activos durante varios meses.

En muchos casos, los niños tienen la costumbre de besar y dejarse lamer por perros o gatos, siendo esto, un factor importante para la transmisión de las lombrices intestinales. Con un antiparasitario de amplio espectro se deben desparasitar a perros y gatos al menos 4 veces al año, es una medida efectiva para prevenir el contagiar a otra mascota o a un ser humano.

Para las personas que tienen mascotas y tienen jardín en su casa, se deben recoger los excrementos todos los días, en especial antes de regar, debido a que el agua favorece que los huevos se diseminen y éstos queden en el césped.

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Es de vital importancia recoger los excrementos de los gatos todos los días, así se evita el contagio de la toxoplasmosis, y esta enfermedad podría acarrear grandes consecuencias en los seres humanos. Hay que tener en cuenta, que cada vez que se las limpian materias fecales de las mascotas, hay que lavarse muy bien las manos con agua y jabón.

Otro de los anímales o mascotas que pueden enfermar a los niños son los reptiles. Estos poseen salmonella en la piel, y es una bacteria que puede generar gastroenteritis en las personas. Es recomendable que los niños menores de 5 años no tengan contacto con reptiles (lagartos, serpientes y tortugas), de ser así, se deben asear bien las manos después de tocarlos, alimentarlos o limpiar su hábitat.

No se puede cohibir el tener mascotas en el hogar si se tienen niños. Lo que hay que tomar en cuenta, es la de seguir estrictas normas de higiene y salud, desparasitar a los animales cada 3 meses aproximadamente y así toda su familia podrá disfrutar de la mascota sin riesgos.

lombrices intestinales en mascotas

Lombrices intestinales en perros.

Los perros pueden tener lombrices en su aparato digestivo. Algunos pueden contagiar al ser humano. Por eso es importante saber prevenirlas y detectarlas.

Las lombrices se hacen más frecuentes en los cachorros, son animales muy curiosos que están descubriendo el entorno donde habitan, y la boca es una de las principales maneras de contagio, suelen lamer y morder todo lo que le parezca curioso y esté a su alcance. Por tal motivo están más propensos al contagio de parásitos y lombrices intestinales que los perros adultos.

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En los cachorros, las lombrices provocan que defequen irregularmente, unas veces puede ser consistente, otras veces blanda, líquida o mucosa.

Las consecuencias más comunes a las que puede estar expuesto un perro cachorro por causa de las lombrices, son:

  • Pérdida de brillo en el pelaje.
  • Anemia
  • Desnutrición.
  • Adelgazamiento
  • Caída del pelo.

Existen casos en que pueden mostrar otros síntomas como diarreas, apatía o nerviosismo, cuando el cachorro posee gran cantidad de parásitos en su organismo.

Tipos de lombrices en perros:

  1. Lombrices redondas: se les conoce como Nematodos, tienen aspecto de espagueti, pero más corto, y no se pueden identificar tan fácil a simple vista.
  2. Lombrices planas: estos se llaman Cestodos o Tienen aspecto a una cinta aplanada.

Aunque estos tipos de lombrices viven normalmente en los intestinos de los perros, también pueden alojarse en otros órganos vitales como en los pulmones y el corazón.

Es importante distinguir el parásito a través de un estudio médico, debido a que no todos los tipos de lombrices responden a los mismos tratamientos.

Para la prevención de nuevos contagios de parásitos intestinales en los perros, es importante saber los siguientes métodos:

  • Desparasitarlos de manera periódica internamente.
  • Desparasitarlos de manera periódica externamente.
  • Ofrecerles una alimentación sin riesgo alguno.
  • Observar frecuentemente las heces para detectar y hay lombrices.

Lombrices intestinales en gatos.

Existen varios tipos de gusanos o lombrices que pueden habitar en el aparato digestivo de un gato. Estos son más susceptibles a los parásitos. Una infección puede resultar difícil de tratar, de manera que, con buena prevención, ofreciéndoles un entorno limpio y desparasitándolo estrictamente, se puede lidiar con los parásitos.

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Los gusanos en los gatos en pequeñas cantidades no son muy dañinos, pero un volumen mayor de éstos parásitos puede causar enfermedades con sufrimiento, incluso la muerte.

Tipos de lombrices en gatos:

  1. Gusanos redondos.
  2. Tenias
  3. Anquilostomas

Síntomas de lombrices en gatos:

  1. Malnuitrición.
  2. Anemia
  3. Vómito.
  4. Diarrea
  5. Pérdida de peso.
  6. Pelaje sin brillo.
  7. Abdomen inflado.
  8. Estreñimiento.
  9. Deshidratación.
  10. Apatía.

En otros casos más graves, pueden ocasionar neumonía, obstrucción e inflamación intestinal y desórdenes metabólicos.

lombrices intestinales en conejos

Lombrices intestinales en conejos.

Los parásitos intestinales que atacan directamente a los conejos que tenemos como mascotas  son los nematodos (gusanos) a protozoos (parásitos intracelulares). Generalmente son infectados a través de la exposición de heces de los perros y gatos contaminados con los huevos. Para prevenir la infección de estos microorganismos, se deben aplicar buenas prácticas de saneamiento. Algunos de estos parásitos internos podrían contagiar a los seres humanos.

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Podemos clasificar los parásitos de la siguiente manera:

  • Nematodos
  • Trichostrongylidae
  • Passalurus ambiguus.
  • Taenia pisiformis.
  • Taenia serialis.
  • Cittotaenia variabilis.
  • Protozoos
  • Eimeria stiedae.
  • Coccidium oviforme.
  • Coccidium cuniculi.
  • Eimeria irresidua.
  • E. magna.
  • E. media.
  • E. perforans.

Lombrices intestinales en gallinas.

Los parásitos pueden provocar graves lesiones y un sinfín de enfermedades a las aves, si no se detecta a tiempo la presencia de los mismos, pueden causar muchos estragos.

Para evitar la proliferación de parásitos y lombrices intestinales en las instalaciones donde se tengan aves, hay que controlar los niveles de humedad, mantener las áreas donde habita el animal perfectamente limpias, cumpliendo un programa de seguridad, pudiendo completar con la aplicación de remedios caseros y con desinfecciones periódicas severas.

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El avicultor debe adoptar la costumbre de revisar las instalaciones periódicamente para poder detectar por medio de los excrementos de las aves si existe la presencia de parásitos, esto con el fin de prevenir posibles infecciones.

Se pueden tomar las siguientes medidas higiénicas como limpiar las instalaciones regularmente, los avicultores deben utilizar batas o ropa adecuada y observar cuarentenas, ya que contribuyen a prevenir la difusión de enfermedades causadas por lombrices.

Parásitos internos en las aves: también denominados endoparásitos,  son los que se hospedan dentro del organismo afectado, especialmente en el aparato digestivo, y en algunas ocasiones pueden verse reflejadas en las vías respiratorias, afectando gran parte de las aves jóvenes en su mayoría.

Los parásitos internos más frecuentes en las gallinas y en aves son:

  • Los coccidios.
  • Los nematodos.
  • Las tenias.

Parásitos externos en las aves: se les conoce también como  ectoparásitos, viven fuera del organismo de las aves y dañan la parte externa de sus cuerpos. Esforzando la limpieza e higiene en las instalaciones se evita la presencia de éstos microorganismos. Se pueden esconder en las paredes, en las grietas de los aviarios, esparcidos en el suelo, y en otros lugares más.

Podemos nombrar los parásitos más comunes en las gallinas:

  • Los ácaros.
  • Los piojos.
  • Las garrapatas.